Yo,
la oculta.
La que
acecha en las profundidades
de los sueños y de los insomnios.
Yo,
la de
siempre.

Tranquila,
un poco distra
ída
en la
vigilia alegre.
Yo,
la de antes.
Cercada en
la buhardilla de los recuerdos.
Yo,
la de
ahora.
La que no
es. La que está siendo.