I
Van,
vienen y van,
se posan y vuelven a volar
Se acercan y templan el alma
Se alejan y despiertan nostalgias
Errantes golondrinas
Señoras de nuestras primaveras y veranos
II
Envuelta en su energía
gira
en círculos cada vez mayores
distante, cercana
vigía de los cielos
el águila
sábado, 15 de diciembre de 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
Primavera
Vuelo de pájaro
lejos
el corazón
Aliento de nido
cerca
el corazón
Lluvia en el alma
Sangra el cielo
Atardecer
No corras
igual / el dolor
igual/ la alegría
te alcanzan
lejos
el corazón
Aliento de nido
cerca
el corazón
Lluvia en el alma
Sangra el cielo
Atardecer
No corras
igual / el dolor
igual/ la alegría
te alcanzan
martes, 31 de julio de 2012
Frío
miércoles, 30 de mayo de 2012
Serie BARES - I
Soledades
Cristales empañados enmarcan la plaza.
El hombre del portafolio pide dos cafés,
para tomarse uno.
Se levanta para ir al baño, regresa y pide disculpas
Los muertos no beben.
Pide disculpas por su ausencia, paga y se va.
El mozo busca cómplices en el salón vacío
de aquel mármol madera columnas granos de Colombia.
Esquina de Montevideo de náufragos refugio
de palabras poetas filósofos jubilados
a la pesca de la vida en las tardes noches
humeantes tazas perfiles
y la Onda y la Plaza Libertad.
Transparencias de mostrador,
memorias del Sorocabana café.
Almanaque
Un
borracho como pianola
desgrana
su historia triste
acodado
al mostrador.
Habla
con su imagen en el espejo,
con
la mujer del almanaque,
con
la sombra del barman que cruza hacia otra copa.
Una
ráfaga de frío se cuela por la puerta,
corta
el humo y como cachetada de madre
le
cruza la mejilla ardida.
Entonces
calla.
El
tiempo de una lágrima, no más
sábado, 12 de mayo de 2012
Mayo 11,2012
Desaparecidos – in memorian Julio Castro –
Ciega de dolor, sorda de
furia,
se me parte el alma, se me parte y sangra.
“Reconciliados las pelotas,
ni olvido ni perdón”
gritan, aúllan, sus heridas
los muros de mi ciudad.
miércoles, 25 de abril de 2012
urbanos por dos
Habitat
Cicatrices
de veredas levantadas por raíces
de
baldosas quebradas que tropiezan
de
paredes con pegotes gastados que flamean
de
sueños sepultados en contenedores
de
pesadillas dormidas en zaguanes
la
piel del alma.
De
viaje
El
ruido del metro que rebota en mi cabeza,
las
puertas que silban,
el
sonar áspero de las escaleras mecánicas.
Las
miradas furtivas de los jóvenes, los viejos, los africanos, los
caucásicos, los asiáticos.
La
piel opaca, el henna en las trenzas retintas, la palidez surcada de
labios rojos.
La
mezcla de lenguas.
Tu
lengua.
Tu
abrazo. Mis miedos. El silencio.
El
revoltijo de ropas y piernas.
La
multitud que se desplaza en los corredores subterráneos, en las
avenidas, en los parques, en los museos.
Tu
mano me rescata del tumulto. Somos.
Publicados en Revista Hipoética - 2011
jueves, 12 de abril de 2012
breves por tres
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